Por Manuel Bermejo
DIRECTOR DE PROGRAMAS PARA LA ALTA DIRECCIÓN DE IE BUSINESS SCHOOL
Brasil, aunque aún tenga ese áurea festiva, es mucho mas que playa, fútbol samba y carnaval. Por ejemplo, consistentemente aparece como uno de los países más emprendedores del planeta. Baste analizar regularmente los datos del informe GEM. Algunas empresas brasileras están ya en posiciones de liderazgo internacional en sus sectores de actividad.
¿A qué se debe este fenómeno? Varias son las causas. De un lado, el buen momento general que el país ha vivido en los últimos años, mas allá de las actual coyuntura de crisis internacional, que algo acabará afectando.
Una política de estado en asuntos exteriores liderada desde Itamaraty, el auge del precio de las materias primas, o una política económica ortodoxa con nombramientos de personas de prestancia en puestos clave aunque no llevaran el marchamo del partido gobernante han contribuido a generar un crecimiento importante de la economía brasileña y trasladar una sensación de confianza en los mercados internacionales. Y lo que es más importante hay signos evidentes de redistribución de la riqueza, sin lo cual, toda la región estará expuesta a la aparición de líderes demagogos. Por primera vez en años, el porcentaje de clase media en Brasil es mayoritario, dato que, de mantenerse, asegurará el crecimiento a futuro.
También hay que destacar que muchos brasileños son emprendedores por necesidad. Gente que busca en el autoempleo una estrategia de superación personal y profesional. Otros, con más nivel de formación, lo son porque vislumbran que el país ofrece muy buenas oportunidades. Por ultimo hay que destacar el éxito de algunas políticas gubernamentales de apoyo al emprendedor como, por ejemplo, el acceso a créditos.
Sobre esta base Brasil dejará de ser la eterna promesa para convertirse en una potencia económica hegemónica en Latinoamérica y en el mundo. El liderazgo, cada día más notorio en la esfera internacional, del Presidente Lula así lo acredita. Bien es cierto que quedan temas pendientes para acelerar y potenciar este proceso como serían: la reforma tributaria, pues en Brasil el pago de impuestos es muy gravoso para el empresario y de una complejidad extraordinaria; la reforma laboral que de más flexibilidad al emprendedor y facilite la creación de empleo; y una apertura a los mercados exteriores, pues aun Brasil es un país muy complicado para el que quiera acudir allí a hacer negocios. Ojalá que los gobernantes del país prosigan por esta senda en los próximos años y entiendan que contar con un tejido emprendedor potente es la mejor base para asegurar riqueza y bienestar.



30 octubre, 2009EL SABADO PASADO CENAMOS ALLI Y LA CALIDAD DE LAS HAMBURGUESAS ES INCREIBLE UNA CARNE MUY JUGOSA, EL PERSONAL ES EDUCADO Y SIMPATICO Y MUY CERCANO AL CLIENTE Y EL ENCARGADO SIEMPRE ATENTO A TODO Y NOS PREGUNTO POR COMO ESTABAMOS Y NOS PIDIO DISCULPAS POR LA ESPERA HASTA RECIBIR LA MESA , PERO CON EL PERSONAL Y LA BUENA COMIDA QUE TIENEN, NO IMPORTA ESPERAR UN POCO MAS LO RECOMIENDO.
Publicado por: Cahya | 23/05/12 en 2:05
Yo creo que es porque los brasileños no temen ganar (o fracasar). Se les nota en la piel, en su actitud diaria.
Publicado por: Jaime | 02/12/08 en 10:52